Este ha sido, para mí, el mejor día en cuanto a contenido. Cuatro películas y tres cortos, todos ellos con su personalidad y buen hacer. Las películas fueron Mi Obra Maestra (Gastón Duprat), Utoya: 22 de Julio (Erik Poppe), Jaulas (Nicolás Pacheco) y The Guilty (Gustav Möller). Excepto en la última, cada película fue precedida por un cortometraje. Egg (Martina Scarpelli), Animal Behaviour (Alison Snowden, David Fine) y No Me Despertéis (Sara Fantova).

Egg (Martina Scarpelli).

El primer corto del día nos mete en la piel de una mujer viviendo en el interior de un cubo mientras sigue una estricta dieta por parte de “los doctores”. Su siguiente paso será comerse un huevo. Un estilo muy distinguido de dibujo es todo lo que necesita Martina Scarpelli para contar una historia sobre la anorexia inspirada en una situación personal. La deformación del espacio para comprimir a su protagonista y obligarla a enfrentarse a sus problemas en bastante acertada. Escuchar los razonamientos que tiene a lo largo de la experiencia y que, desgraciadamente, aún tienen muchas personas, es bastante esclarecedor para que se logre empatizar con la patología. Destaco una alucinógena secuencia en la que el huevo llega al estómago dotada de gran animación y música. Un corto duro de ver, pero necesario.

Mi Obra Maestra (Gastón Duprat).

De los creadores de El Ciudadano Ilustre (2016) nos llega la que podría ser la próxima gran comedia argentina. La historia sigue a Renzo, un pintor que tuvo su momento en los ochenta, pero que ahora está acabado, y a Arturo su mejor amigo y marchante de sus obras. Arturo intentará por todos los medios reflotar la carrera de su amigo, al que le cuesta adaptarse a los nuevos tiempos, pero todo se complicará cuando entre en escena Álex, un joven español que desea aprender de Renzo.

Argentina nos tiene bien acostumbrados a sus comedias. Prueba de ello fue el bombazo que supuso Relatos Salvajes (2014). Estamos ante otra comedia de ritmo desenfrenado y ácidos diálogos que funciona de maravilla. El pilar central es la divertida química que desprenden los actores Guillermo Francella y Luis Brandoni, que interpretan respectivamente a Arturo y Renzo. Funcionan como el dúo cómico que existe desde los principios del cine: uno más cauto y el otro más desatado. Se complementan de maravilla y en las cada vez más absurdas situaciones, serán igual de graciosos. Mención especial merece Raúl Arévalo interpretando a Álex. Puede que se trate de un papel secundario, pero brilla en cada escena en la que aparece.

Anonadado me hallo. Creo que es la primera vez en la que un giro de guión predecible hace que la película funcione mejor. Primero porque no es el giro final y segundo porque ver las escenas pensando en el giro del guión hace que sean aún más divertidas porque intuyes las auténticas intenciones de los personajes. Así avanza una gran comedia que plantea una necesaria reflexión sobre el mundo del arte, qué puede ser considerado arte y sobre la revalorización de ciertas obras. Se trata de la película con la que más se ha reído el público.

Animal Behaviour (Alison Snowden, David Fine).

De nuevo animales personificados. Esta vez un variopinto grupo de animales compone un grupo de terapia liderado por un perro. El corto en cuestión es como una versión alargado de la introducción de Rompe Ralph (Rich Moore, 2012). Unos dibujos cómicos que bien podrían estar hechos en Flash nos llevarán a través de las diferentes reacciones que pueden despertar una sesión de terapia, desde los más pragmáticos a los más tolerantes. Cada personalidad está bien representada por el animal escogido. Poco a poco irán saliendo los animales que tienen en su interior como metáfora del ser que somos realmente frente al que somos en sociedad. Todo ello contado con mucha gracia, especialmente con el personaje de la Mantis adicta a las redes sociales. Un agradable y reflexivo corto.

Utoya: 22 de Julio (Erik Poppe).

Lo que son las coincidencias, oiga. Este mismo año Paul Greengrass (El Ultimátum de Bourne, United 93…) ha dirigido una película que cuenta los mismos eventos que la que nos ocupa. 22 de Julio también cuenta la triste historia real de los atentados ocurridos en Oslo y la isla de Utoya ocurridos el 22 de Julio de 2011. Aquel día murieron unas 75 personas mientras estaban de camping en la isla sin contar la multitud de heridos. Los personajes son ficticios y ha habido cambios con proposiciones dramáticas, pero los hechos han sido reconstruidos a partir de testimonios de los supervivientes.

Todo está contado en un virtuoso plano-secuencia. Realmente son varios, pero los cortes están muy bien camuflados. Posiblemente haya más planos de los que me he percatado. Este recurso sirve para transmitir la tensión y la urgencia a la que son sometidos los diferentes personajes y para contar la historia en tiempo real. Para sorpresa de todos, las escenas más intensas no suponen un auténtico mareo por parte de la cámara. Todo un ejercicio de estilo por parte del director. La película entera está sujeta a hombros de la actriz principal, la joven Andrea Berntzen, que aguanta de maravilla las exigencias del plano-secuencia y su interpretación está llena de verdad. La variedad de registros que es capaz de mostrar en una escena es destacable.

Desgraciadamente esta forma de hacer decae en las escenas más estáticas en las que no ocurre gran cosa. Concretamente la escena previa al final está excesivamente dilatada. Un montaje hubiera ayudado con el ritmo, pero se habría roto el lenguaje presentado en el resto de la película. Una difícil situación. Por lo demás, una introspección a un evento oscuro de la actualidad que agarra al espectador desde el primer minuto y no lo suelta. Queda ver cómo lo habrá solventado Paul Greengrass con su habitual estilo.

No Me Despertéis (Sara Fantova).

El único corto español de la Sección Oficial se centra en Jone, una adolescente de Bilbao cuyo padre tiene un indefinido cargo político. Con ETA aún muy presente, su padre se verá obligado a llevar escolta para sus diversos viajes y ser especialmente protector con su hija. Jone se debatirá entre ir a una manifestación a la que irán todos sus amigos o quedarse con su padre. Gran parte del corto está hablado en euskera, pero poco importa porque cuando los personajes hablan en castellano tampoco se les entiende. Yo pensaba que ya habíamos superado aquella época en la que los actores hablaban a ráfagas, casi masticando las palabras. Por lo visto seguimos como siempre y resulta muy frustrante ver una producción española mirando los subtítulos en inglés. Dicción aparte, decir que aunque la idea es buena y el trasfondo con ETA sea poderoso, un final repentino impide que se arriesgue o resuelva nada.

Jaulas (Nicolás Pacheco).

Un thriller rural comienza cuando una madre, interpretada por Estefanía de los Santos, y su hija escapan de un marido irascible y maltratador. Huyen con el dinero de indemnización que una empresa de construcción ha puesto para que desalojen una finca todas las familias establecidas ahí. Poco tardarán en ser perseguidas por sus violentos vecinos y todo indica que se armará un Puerto Hurraco. Lo sorprendente es que una historia a priori tan intensa y dramática está contada con mucha gracia. La comedia está repartida por todos los personajes, especialmente por Manuel Cañadas, que interpreta al hemano de la protagonista y nos hace pensar en el Azarías, y por el personaje de Antonio Dechent, cuya trama es muy divertida.

Lo mejor que se puede decir de esta película es que su guión es sólido. La premisa da pie a un sinfín de oportunidades que se van sucediendo haciendo la experiencia muy entretenida a base de giros y malentendidos. Es una de las pruebas de que, teniendo un buen guión y unos buenos actores que lo defiendan, no hacen falta grandes medios para hacer una buena película. Para mí suponen todo un descubrimiento Manuel Cañadas, Stefan Mihai y Marta Gavilán, a quienes habrá que seguir de cerca si siguen por este camino. Decir que, aunque en la parte final se acumulen las tragedias, han sabido dar una última nota esperanzadora para cerrar la historia. No se convertirá en una de las grandes películas del cine español, pero cumple adecuadamente con sus funciones.

The Guilty (Gustav Möller).

Con una premisa muy similar a aquella película de Halle Berry, La Última Llamada (2013), se presenta esta historia sobre un policía del servicio de emergencias que escucha en una llamada cómo una mujer es secuestrada. A partir de ahí, se encargará de rastrear a la víctima con las herramientas que tiene a mano mientras lidia con sus demonios personales. Esta película gira en torno a tres pilares: la genial interpretación de Jakob Cedergren, la única localización del despacho de emergencias y un excelente diseño de sonido a través del cual pensaremos estar al otro lado del teléfono.

Se trata de una de las películas que mejor economiza sus recursos a favor de contar una buena historia. Hablaba más arriba de la protagonista de Utoya: 22 de Julio y de cómo sujetaba la película a sus hombros. Aquí pasa algo parecido. Cada plano monta con la cara de Cedergren y algunos son planos muy largos cerca de su cara, los momentos en los que un actor tiene que demostrar verdad ante todo. Puedo decir que se han documentado bien a la hora de interpretar al personal del servicio de emergencias. Tanto en procedimiento como en forma de hablar. A pesar de que la historia transcurre en un único lugar, Gustav Möller ha conseguido hacer un espacio variado e interesante para dotar a la película de un ritmo constantemente tenso.

Como bien decía una amiga, es una película que da la sensación de estar leyendo un libro en el que puedes imaginarte todo lo que está ocurriendo. Lo que ocurre al otro lado del auricular está demasiado bien contado para no ser visto. Prácticamente pondremos cara a las voces que se van escuchando. Una decisión interesante la de quitar los filtros de voz para que suene a través del teléfono en los momentos emocionales más importantes. Todos estos ingredientes nos regalan un thriller que mantendrá al espectador pegado a la butaca desde el primer minuto. Para mí, la mejor película de la Sección Oficial. Lo siento, Cameron Post.